jueves, 4 de febrero de 2016

Pangio Kuhlii: cuidados y reproducción.

Sobre la clasificación de estos peces.


Hay otras especies de Pangio que se venden como Kuhlii, lucen igual y tienen iguales requerimientos, pero no son realmente kuhlii.
Dentro de los Pangio kuhlii existen 3 subespecies reconocidas: P. kuhlii kuhlii, P. Kuhlii sumatranus y P kuhlii myersi.


Pangio kuhlii en cualquiera de las opciones disponibles.


El cuerpo puede tener entre 10 y 18 bandas oscuras, casi siempre irregulares.
Las lochas kuhli o lochas de ojos espinosos, con los cuidados del cautiverio, son longevas,
pudiendo llegar a vivir más de quince años.


El Pangio kuhlii es un pez anguiliforme y pacífico, que gusta de deambular por las partes sombreadas de nuestra pecera.
Es originario de Malasia, Tailandia, Indonesia, Singapur, Vietnam, Sumatra y Borneo. Los ejemplares adquiridos en Uruguay son obtenidos de su reproducción en cautiverio.

A simple vista nos recuerda una víbora. De ahí que también se lo nombre como viborita Kuhlii. Tiene aletas, pero son pequeñas y transparentes, lo que las hace muchas veces invisibles. 
También tiene su cuerpo cubierto de escamas (menos la cabeza), las que son muy pequeñas y difíciles de notar al tacto. Estas escamas están cubiertas por abundante mucus, que necesita para protegerse cuando se entierra.

La boca está hacia abajo (como en todos los comedores de fondo). Tiene 4 pares de barbillas. 

Al ser un animal muy sociable, no tiene problemas de vivir con otras especies: ¡Con todas se lleva bien! Ahora que lo ideal es mantenerlo con animales de biotopos asiáticos, para que las condiciones del agua le resulten óptimas.


Como es un pez de hábitos crepusculares y nocturnos, si el acuario no presenta lugares sombreados, solamente saldrá de su escondrijo durante las noches. También puede suceder que pasemos varios días sin verlos. 
Tomemos en cuenta que es su hábitat natural las aguas son fangosas, por lo que la visibilidad es limitada. Las aguas cristalinas de nuestro acuario, sumadas a la iluminación sin sombras, hace que se sientan incómodos.

Gustan de sumergirse en el sustrato de la pecera, por lo que es conveniente instalar un sector de arena para que lo hagan sin lastimarse. Otra opción posible es colocar tumbado y semienterrado, en el fondo, un tubo deensayo; ellos estarán siempre allí adentro y no correremos riesgos de que se lastimen al contacto con las piedras.

No es un pez de cardumen, como tampoco lo son las diferentes especies de Discus. Igualmente como a aquéllos, le gusta vivir acompañado de otros de su misma especie. También de los Pangio Kuhliis debemos decir que son, entonces, gregarios.
Entonces, nuestro consejo es que no sumes un ejemplar a tu pecera, sino al menos dos ejemplares. Ellos llegaran a una interacción favorable para su vida.


Las bandas oscuras son anchas y no se continúan en la zona ventral.
Los ojos son pequeños, cubiertos de una membrana transparente
y debajo de ellos tiene 1 espina eréctril,
de ahí su nombre popular de locha de ojos espinosos.



Alimentación.


El Pangio Kuhlii es carroñero y detritívoro. Así, colabora con la higiene de nuestra pecera.

Si optamos por alimentarlo especialmente, porque tenemos un grupo de ellos instalados solos, debemos tratarlos como a cualquier pez omnívoro que se alimente en el fondo. 

Acepta todo tipo de alimento comercial, siempre y cuando sea variado, como sucede con los demás peces. También gusta de tubifex fresco o liofilizado, y todo tipo de alimento vivo: larvas de mosquito o de mosca de la fruta, microgusanos, artemia, etc.

Para optimizar su salud es conveniente alimentarlos a última hora de la tarde. También incluir en su alimentación pellets que caigan al fondo, o alimento específico para peces de fondo. Así mismo, disfrutan si les suministramos alimentos de los denominados week end, ya que se afincan sobre el sustrato del acuario.

Si bien la alimentación, estando en un acuario comunitario, no presenta grandes exigencias, debemos adecuarla totalmente a sus necesidades, principalmente si los pensamos reproducir.

Manteniéndolos en agua en buenas condiciones y asegurándonos la correcta alimentación, no enfermará.
Si enferma, medicar con sumo cuidado (en recipiente aparte): no resiste fácilmente los productos químicos ni las sales.



Dimorfismo sexual.


Cuando no están en la etapa reproductiva, el dimorfismo sexual es casi inexistente. Esto, sumado a que es difícil verlos a la luz, dificulta la tarea de sexarlos.

Las hembras suelen tener cuerpo más grande y más ancha la zona ventral.

En los machos se observa un mayor desarrollo muscular en la parte superior del cuerpo. También los machos tienen aletas pectorales más grandes, más largas y con más color (color en los bordes de las aletas).


En la aleta caudal presentan una mancha (en la parte superior).
La parte ventral tiene color rosado.



Reproducción.


Los Pangio kuhlii pueden llegar a medir entre 12 y 15 cm, machos y hembras respectivamente. Antes de éso, a los 6 cm de largo, ya están en edad adulta, y por lo tanto, reproductiva.

Para motivarlos a reproducirse, debemos colocar unas cuatro parejas juntas.

Son ovíparos. 
La hembra pone entre 300 y 400 huevos de color verdoso pálido. 
Antes de desovar, las parejas comienzan a nadar muy juntas y rápido. Abandonan su zona inferior de nado y lo hacen próximo a la superficie, en un juguetón y ágil cortejo.
El macho abraza a la hembra, que suelta los huevos que inmediatamente él fecunda. 
Quedan flotando en la superficie del agua hasta adherirse a las raíces de las plantas flotantes.
Con el agua entre 26º y 28º, los huevos eclosionan dentro de las 30 horas siguientes. Deben ser cuidados de la depredación de sus padres y de las otras parejas de Pangio kuhlii.

Retirar los peces sería una intervención demasiado obvia. Podría cortar la intensión de las otras parejas de hacer sus puestas.
De modo que para proteger los huevos, debemos retirarlos con sus plantas, a otro acuario en las mismas condiciones de temperatura y agua.



El acuario de cría.


El Pangio Kuhlii o simplemente kuhli, como se lo llama habitualmente, es un pez resistente y longevo, que no nos ofrece problemas ni es delicado para su cuidado.
Lo peligroso para él son las aberturas del acuario y los caños de los filtros. 


Esta perspectiva cambia cuando queremos reproducirlos. Aquí surge el inconveniente: lograr que decidan reproducirse.


Entonces, debemos tomar varios cuidados, principalmente en lo que tiene que ver con el acuario. Le debemos destinar una pecera para ellos solos.

Un recipiente de proporciones estándares, de entre 60 y 100 litros, está bien.


Lo ideal es proveerlo de un piso de arena de sílice de al menos 10 cm de espesor. En Uruguay se complica así. Entonces podemos poner arena de arenera de agua dulce, como suelo llamarla siempre. Tiene que ser esta arena, recuerda que la de nuestras playas no sirve.

En esa arena entierras, con inclinación de 45º aproximadamente, los tubos de ensayo de vidrio que mencionamos anteriormente. Los colocas de forma que solamente la boca y un poco de su cuerpo queden visibles. Junto a cada boca es conveniente colocar una piedra, para hacer más umbroso y confiable el sitio. Y allí mismo, entre las piedras y el tubo o junto a ellos, plantas algunos echinodorus uruguayensis o amazónicus u otra planta de formato similar. 
Sobre la arena, debes distribuir 1 litro de canto rodado de pequeña granulometría, agrupado en 6 o 7 lugares.

Todo lo antedicho contribuirá a que el kuhli, por naturaleza asustadizo y temeroso, encuentre las penumbras que le hagan grato estar nadando libres, en vez de estar escondidos.


También debemos entoldar la pecera. La superficie debe quedar cubierta casi totalmente por plantas.
Para toldo primario te recomiendo la Lemna minor (lenteja de agua), que se extiente rápidamente, filtrando la luz.
Pero la lenteja de agua carece de las raíces efectivas para sustentar una buena cantidad de huevos.

Por debajo de la lenteja de agua, debes colocar otra flotante de mayor densidad. A mí personalmente, para ésto me gusta la riccia fluitans, que además se desarrolla y mantiene muy bien, al reparo que le ofrece la lenteja de agua.

A la hora de la cría, la hembra es más grande que el macho
queda transparente, a veces dejando ver sus ovarios verdes por los huevos.



La aireación debe ser suave porque en su ambiente natural las aguas no son de corrientes caudalosas. 

En ese espacio en que suben burbujas, está bien que no haya plantas flotantes. 
Recuerda que su mucosa intestinal realiza funciones respiratorias, como sucede con otros peces, que absorben el oxígeno directamente del aire. 
Entonces, debe encontrar un espacio cierto por el que asomarse a respirar. Esto lo hace una única vez al día, generalmente al amanecer. En su hábitat natural, es un recurso necesario por la frecuente falta de oxígeno en el agua.

En este acuario que armamos especialmente para intentar reproducirlas, debemos mantener el agua siempre igual, y siempre en las condiciones que ellas mejor asimilan.
No puede haber calcio en el agua.
Debe ser agua blanda, carente totalmente de minerales, con una temperatura entre 24 y 28 grados.
El ph estable, entre 6 y 6,5.
Mantener bajo el nivel de nitritos.


Y luego de todo ésto, esperar, y contar con tener suerte.




Gracias por tu tiempo.
Te envío cordiales saludos.

Marilyn.




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sábado, 26 de diciembre de 2015

Hypostomus commersoni nativa, Siluriforme familia Loricariidae.

Hypostomus commersoni nativa, Siluriforme de la familia Loricariidae. Se encuentra, a su vez, dentro de la Subfamilia Hipostominae, y del género Hypostomus.


Especie Hypostomus commersoni,
ejemplar de 20 cm, de Acuario Multiconceptos.

Llegando a este punto, los ejemplares que estoy viendo -y fotografiando- se asemejan a la especie Hypostomus commersoni, que por otra parte, es muy común dentro del territorio uruguayo. 
Fue evaluada en el 2008 (UICN) como especie sin peligro de supervivencia.
Recibió su nombre de zoólogo francés Achille Valenciennes, que la describió en 1836. 


La llaman también Vieja de vela,
por el desarrollo importante de su aleta dorsal.

A esta especie, junto a otras varias más, se las llama comúnmente en Uruguay: Viejas del agua.
También se le reconocen los nombres de: Vieja de vela, Vieja negra, Vieja de río, limpiavidrio, cascudo, pega pega. 

Y a éstos podemos sumarles aún otros nombres de origen guaraní.


El cuerpo de la Vieja del agua está cubierto enteramente
por plaquetas óseas.


Además de ser común en todo el territorio uruguayo, se la encuentra en varias regiones de Argentina, Paraguay y Brasil.
Es relativamente fácil verlas prendidas a piedras musgosas, alimentándose. Esta costumbre hace que se las encuentre a poca profundidad, donde justamente llegan los rayos solares.


La medida estándar del animal adulto anda en los 50 cm. Pero he tenido aquí ejemplares de paso, que llegaban a los 60 cm. Puede llegar a un peso en el entorno de los 2 kg. Igualmente, es una especie de acuario más que de cocina.




Se adapta fácilmente a vivir en un acuario. En la naturaleza se la encuentra en variadas condiciones, incluso sobrevive en pequeñas lagunas.

Es ideal para peceras con Carassius. Porque también los Carassius van creciendo con la edad. Esto minimiza el riesgo ante su boca grande.

Su adaptación es buena también en aguas de elevada temperatura, pero debido al porte que alcanza no se recomienda poner con cualquier pez. 


En lo que me es personal, he tenido buenos resultados colocándolas con cíclidos americanos: ellos también crecen. Y si crecen más que ellos, no atinan a morder las placas óseas del cuerpo de esta especie. 

Vive bien con Astronotus, por ejemplo. Nunca debe vivir con Discus, ya que ellos enfermarían ante la presencia de un animal grande con movimientos erráticos, a veces.

También vive bien con nuestra amplia variedad de Gymnogeophagus.

A diferencia de otros peces autóctonos, tolera la medicación, en caso de ser necesaria para todo el acuario. Seguramente ésto está relacionado con el hecho de que aún sobrevive en aguas contaminadas.


La boca es grande. Tiene dientes para raspar las piedras.
A veces también raspa madera de los troncos que contiene el acuario.


Es buena liberando de algas los estanques. En un acuario, acepta el alimento comercial con facilidad.

En Multiconceptos, cuando tenemos una Vieja grande en una pecera comunitaria, la acostumbramos a comer aparte del resto de los peces, para que no los asuste -y estrese- al arremeter contra la comida. 
Es cómico, porque cuando nos acercamos a alimentar, se coloca ella en primera fila, asomando la cabeza fuera del agua, con la boca abierta.
Le damos algo de alimento primero a ella, generalmente dentro de la boca para que no tenga que andar buscando. Y mientras traga, alimentamos a su espalda al resto de los peces.
Luego continuamos suministrándole a ella. Algunas veces bajan un poco -casi nada- para tragar, y vuelven a asomar la cabeza fuera del agua. Otras veces tragan con la cabeza aún afuera y quedan allí, pidiendo más.
No debemos suministrarles demasiado alimento, como sucede con la mayoría de los peces.
Tanto comen escamas grandes, como alimento granulado.
Dos comidas diarias en verano. Una sola en el invierno si la pecera no está calefaccionada. Con ésto, y lo que buscan de residuos y musgo, están bien.



Como otros miembros de la familia Loricariidae, pueden respirar directamente el oxígeno del aire.
Si en alguna oportunidad la vemos ingiriendo un pez, no debemos alarmarnos. 
Significa que el pez murió. Luego se ablandó y entonces ella comenzó a comérselo. No lo mató ella, ni siquiera lo pienses!

Es un excelente aporte en una pecera comunitaria. 
Te ayuda a mantenerla limpia.
No dudes en agregarla cuando el resto de la población lo permita.



Y me despido de ti hasta otra oportunidad.
Si te ha gustado el tema, recuérda hacérmelo saber con un comentario, un Google+ o compartiéndolo en Facebook, Twitter u otra red social.


Gracias por tu tiempo.
Hasta pronto.

Marilyn.



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viernes, 4 de diciembre de 2015

Teius oculatus: dificultades de su mantenimiento en cautiverio.

TEIUS OCULATUS: dificultades de su mantenimiento en cautiverio.
(Todas las fotos que incluimos son recientes. Fueron tomadas en el transcurso de esta semana que pasó.)


Dos Teius oculatus confraternizando.
Se llevan siempre bien entre ellos.
Esta foto, como todas las que mostraremos en este artículo,
fue tomada en esta semana.

En tres posteos anteriores nos dedicamos a hablar de nuestro proyecto de investigación sobre el Teius oculatus, conocido comunmente como lagartija verde de cuatro dedos.
Así ya hemos publicado:
Parte 1.
Parte 2.

Parte 3.

Quedó un espacio de tiempo sin que te diéramos noticias. Tuvo bastantes tropiezos este proyecto y nos desanimó en un principio.
Pero ahora ya nos sentimos más seguros y conformes con los logros obtenidos, que no fueron muchos, pero que sí costaron mucho esfuerzo.



Diciembre de 2014.


Durante el mes de diciembre de 2014, los 3 ejemplares que quedaban vivos no mostraban señales de engorde, pese a las grandes cantidades de cucarachas que tenían a su disposición.

Al alimento que recomiendan sus captores y comercializadores: trozos pequeños de carne cruda, no lo tocan.
El otro alimento que recomiendan, son lombrices de tierra comunes. Pero tampoco se interesaban por ellas. Si bien las perdí de vista cuando las puse, fueron solamente cuatro y cada tanto veo alguna.



El párpado móvil es el inferior.
Aquí está tomando luz.


Buscando la información que se puede.


En Google no existen temas referidos a detalles de Teius oculatus, más que unas leves descripciones físicas.
Así que leí sobre otras lagartijas.
Leí sobre muchas otras, de diferentes variedades. Si algo tienen todas en común, es que solamente aceptan alimento vivo. Son cazadoras. Disfrutan de las moscas.



Están tres de ellas tomando luz.
Se ven claramente dos entradas a las cuevas.


¡Entonces moscas!


No fue tema fácil capturar algunas moscas: en primer lugar, aquí, en el Centro de la ciudad, no son abundantes. 

Cuando hace frío es imposible encontrarlas.
Y capturarlas vivas era complicado. Ideamos algunas trampas pero todas fracasaron.


Las pocas moscas capturadas resultaron insuficientes.

Además, disparaban de los Teius y se instalaban en el techo. 

Por deducción, pensamos que había que cortarles un ala, para que no volaran. 

Esto que cuento rápido fueron muchos días tortuosos.


Como alternativa, probé de ponerles tubifex vivo y no lo comían. También probé con una pequeña madrecita en el agua, no se interesaban.

Así seguían las tres sin ganar corpulencia.

Una de ellas, incluso, se notaba que estaba perdiendo peso.



Este es el ejemplar que está menos colorido.
Pero se alimenta bien y está activo.


Otra muerte en marzo 2015.


El proceso de su muerte.

Primero les sobra piel, principalmente a la altura del vientre, como si sus vestimentas les quedaran grandes. Cada vez les sobra más. En esta etapa, comprobé después, es fácil recuperarlas.



Luego, esa piel comienza a achicarse y ella a quedar sumamente delgada, chupada, enjuta. 

Además, se vuelve apática. 
No sale casi de la cueva.
Se interesa poco y nada por capturar alimento. En esta etapa, aún no hemos logrado recuperarlas.


Última etapa: Perdida total del color, y muerte. 


Aquí cuento que ninguna murió en la cueva. 

Todas salieron y murieron junto al tacho del agua o dentro de él. 
Al morir se dieron vuelta para quedar con las patas hacia arriba.


Esta tiene mejor color que la anterior.
Pero ambas tienen la cara, o al menos la frente, en color gris.


Dos nuevas integrantes del grupo.


Al haber perdido dos ejemplares, trajimos otros dos más, para que siguieran siendo cuatro.


Eran de menor talla que las que ya teníamos. Seguramente eran también de menor edad.

En cuanto salieron de su recipiente corrieron a las cuevas ya existentes y tardaron varios días en dejarse ver.



Este es el único ejemplar con el rostro o nariz o frente, en buen color verde.
También es el de mayor tamaño.


Mes de mayo.


Uno de los Teius recién llegados había adelgazado mucho. Y también uno de los que ya teníamos. Los otros dos estaban con mejor aspecto.

La rescatista de aves Serenella Vico, amiga nuestra y entendida en animales nativos, encontró que la temperatura del terrario estaba baja.

Esto ocasionaba, nos dijo, que sus cuerpos estuvieran demasiado fríos y no se sintieran atraídas por el alimento.


Así que elevamos la temperatura de 18º (les dejábamos tener un breve invierno) a 24º.

Que ése podría ser el motivo.




El Teius oculatus de cabeza entera verde (atrás),
siempre está acompañado,
haciendo contacto físico con el otro, que creo que sea siempre el mismo
aunque no estoy segura.



Junio 2015.


El cambio de temperatura no actuó como ansiábamos. Las que estaban mal siguieron achicándose. 

Nos visitó el Dr. en Veterinaria Ernesto Varela. Nos dio una interesante sugerencia: que las cucarachas pisaran miel y luego las pasáramos por vitaminas en polvo. Y recién ahí, convertidas en milanesas con movimiento, las colocáramos en el terrario.

De principio se comieron las cucarachas y ésto las ayudó a reponerse, a las dos que estaban mejorcitas.
Las otras dos, las delgadas, fueron casi indiferentes a los mencionados insectos.


El primer problema fue que a las cucarachas también se les adhería la arena del terrario. Por deducción, llego a que ésto no favorecía que las comieran: duraban más, su consumo era más lento. Pero podría ser que comían menos porque obtenían un alimento mayor cada vez, por las vitaminas.

El segundo problema surgió en el aspecto de la continencia dentro del terrario. 
7 cm del borde superior del terrario está untado con vaselina, para que patinaran y no pudieran escapar. Pero con la miel y el pegote de vitaminas y arena, lograban huir.

No necesito contar que, cuando quisimos acordar, teníamos cucarachitas corriendo por todo el salón de ventas.


El bebedero se nota sanguinoliento por un nuevo intento de
que se interesaran por el tubifex.


Agosto 2015.


Perdimos a las dos que estaban delgadas, siguiendo el mismo derrotero que mencionamos antes. Ya imaginábamos su irremediable fin porque no las podíamos hacer comer.

Vale decir que manteníamos una de las primeras que llegaron el 31 de octubre del 2014 y una de las juveniles llegadas en abril 2015.


Deseábamos volver a completar las cuatro que optamos como cantidad para la observación. Pero preferimos esperar a que subieran las temperaturas.

Decidimos que a las otras dos las traeríamos recién para octubre.


Las dos que quedaban, que parecían estar bien, salían poco. ¿Era el frío? Estaban a 24º. Subimos a 25º. No hubieron cambios.

Y si no era el frío... ¿era que también ellas estaban desnutridas?


Leí que en todas las lagartijas existe un cortejo amoroso extenso
y complicado.
¿Será ésto?



Mes de octubre.


Llegaron los dos nuevos ejemplares, que nos dijeron que eran hembras ¿?

Intercambiando ideas con un proveedor de otro rubro, nos sugirió que pusiéramos cáscaras de banana. Así iban a tener Drosophilas (mosca de la fruta) para comer. 

Nos pareció algo viable por lo sencillo. Lo pusimos en práctica ese mismo día.


Esto que parece tener poca variación, demoró horas.
Eran como las cuatro de la mañana cuando no me di cuenta
y me quedé dormida.


Hoy, diciembre 2015.


Hemos tenido que aumentar la cantidad de cáscaras de banana.
Están devorando felices las mosquitas. Y por supuesto, continúan con las pequeñas cucarachas.
Pero los que comen mejor son los dos últimos en llegar. Los otros, los anteriores, se dejan ver menos. 

Igual están comiendo, aclaro, pero no con el dinamismo de los que llegaron en octubre.

Las mosquitas las motivan. Se pasan todo el tiempo alrededor de las cáscaras de las bananas.



¡Tranquilo! No está decapitado.
Está cazando mosquitas entre las cáscaras de las bananas.

Redondeando por hoy el tema, te digo que de lo poco que hay disponible para leer, de este lindo saurio uruguayo, no se logran sacar informaciones veraces.

Por ejemplo, sí pueden ser comedores estacionales. No tengo elementos para desmentirlo.

Pero no comen vegetales.

Luego de leerlo, lo puse como hipótesis. Y un poco lo creí, al ver que las plantas morían. Supuse que mordisqueaban sus tallos.
Las plantas morían -seguramente- por la rotura de raíces, a causa de la pequeña red de cavernas que cavaron en la arena.



Parece que aquí hay afecto, verdad?

La persona que me las vendió, me dijo que las hembras tenían tonos de azul a los lados.
Los tonos de azul están presentes, en las laterales del animal que es color verde más intenso, con frente también verde. 
Ese animal tiene conducta más de macho que de hembra. Además, me daba cierta desconfianza porque entre los peces y las aves, siempre los mejores colores son para los machos. ¿Sería diferente en estas lagartijas?

Debemos seguir estudiándolo, pero creo -como dije antes, por el comportamiento- que el verde intenso con laterales azules, es un macho.Espero que el tema te haya interesado. De ser así, por favor comunícamelo con un comentario, o dándole Google+ o compartiéndolo en facebook, Twitter o la red social que utilices.


Te agradezco que me acompañaras hasta aquí.

Te deseo paz y felicidad
Marilyn.




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jueves, 26 de noviembre de 2015

Microlepidogaster, Loricariidae nativo de especie desconocida.

Microlepidogaster, Loricariidae nativo de especie desconocida.



Un pez habitual en los acuarios uruguayos, del que poco se ha escrito.



Ejemplar de Microlepidogaster
tomade de una de las peceras de Acuario MULTICONCEPTOS.


Este pequeñito habitual en las peceras uruguayas, es un Loricariidae, familia ubicable en el orden de los Siluriformes.

Los ejemplares de mayor tamaño apenas llegan a los 5 cm. 

Es tranquilo, tal vez el más tranquilo de todos los peces nativos que usamos como comedores de algas. Anda muy bien en cualquier acuario comunitario, aunque sea colocado con peces adultos de poco porte. 


Este ejemplar es adulto, posiblemente macho, por su tamaño.



Cómo diferenciarlo de otros comedores de algas nativos.


Si te cuesta diferenciarlo de los otros integrantes del género, tiene como singularidad la aleta caudal que parece estar siempre plegada, dándole el efecto de una terminación en punta.




Aquí se pueden apreciar mejor los ojos,
las fosas nasales y la forma de la cabeza.


Un poco de historia.


La descripción original de este género se realizó hace más de ciento veinte años. Fue breve, lo que ocasionó que muchas especies fueran incluidas en él, y posteriormente desplazadas a otros géneros. 

Si se ha hecho algo para aclarar este tema, luego, ha sido más que insuficiente.

Se necesita una revisión en forma urgente. 


Ahora existen descripciones extensas y detalladas de algunas de las especies del género, lo que haría más fácil proceder a una revisión clara y con mayor precisión, supongo.

Al mismo tiempo se debe mejorar su ubicación taxonómica. 

Lo antedicho, hace que dude de que solamente hay cinco especies de Microlepidogaster, como figura en los textos en español disponibles en Google.
Deben existir algunas cuantas más.








Distribución de los Microlepidogaster.


Si bien es un género netamente sudamericano, ninguna descripción lo ubica en Uruguay.

Por el contrario, hacen referencia a que las especies están en Brasil y en la Cuenca del Paraná.


Es más, he encontrado textos que nadie refuta, que los llama endémicos de la Ecorregión de agua dulce del Paraná superior: totalmente absurdo.

¿Endémico? 

¿O sea que solamente se encuentra allí? 
¿Y qué hacen éstos aquí? 
Uruguay no está comprendido dentro de esa Ecorregión que tiene como límite sur Itaipú, en el Paraguay.

Y debemos tener presente que los Microlepidogaster taimemensis, fueron descritos también lejos de la Ecorregión: en Río Grande do Sul, o sea, en el Brasil gaúcho, y parte de Santa Catalina, en el mismo Brasil cercano.

Me hace pensar en los Xenotocas eiseni que crío y conservo, desde que se anunció su riesgo en su ambiente natural. 

Porque cuando me refiero a ellos, digo que son endémicos del río Tamazula, en Jalisco (México). ¿Esa información, que también leí, será más fidedigna que la que se refiere a los Microlepidogaster? Espero que sí. Lo repito en forma permanente cada vez que me preguntan sobre estos interesantes vivíparos.

El científico (al menos algunos) debe ser más abierto y dejar de mirar únicamente su propio ombligo, porque el mundo va mucho más allá.



Xenotocas eiseni, endémicos del río Tamazula, en Jalisco (México).
Criados en Acuario Multiconceptos
.




El clima y la temperatura del agua.

¡Este es otro gran tema! 
Se habla de la necesidad de altas temperaturas. Al menos, temperaturas que no son las uruguayas.

Las abundantes cursos de agua de nuestro territorio, albergan los microlepidogaster. En los inviernos tienen temperaturas bajas. 

Alcanza con recordar que hay madrugadas que, inclusive, se llegan a registrar grados bajo cero. 

Viven y se reproducen en forma abundante, en esas corrientes de agua, estos Microlepidogaster que mostramos en las fotos tomadas hoy.

¿A cuál variedad pertenecen? Realmente no lo sé. Espero que el tiempo al transcurrir, nos permita poder clasificarlos bien.


Podemos apreciar el color de la zona ventral.


He visto que se toma en cuenta, para hablar de las diferentes variedades, datos como el tamaño de las fosas nasales, la proporción del pedúnculo caudal, la relación en la disposición de las aletas (principalmente la dorsal con la anal), si hay o no dimorfismo sexual y en qué es aparente, entre otras.

En Multiconceptos no tenemos esos instrumentos de medición especiales. 


Tampoco realizamos desección de animales, no nos agrada.

Somos criadores, no científicos. Juntamos y compartimos experiencias simples, que esperamos sean de interés o de ayuda.

Nos gustaría saber más sobre este pez, además de lo que hemos observado. Ojalá lo logremos y este artículo pueda tener una Parte 2.

Por ahora, lo dejamos aquí.
Te agradezco el tiempo que nos dedicaste.


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Cordiales saludos para ti, y nos reencontraremos, si lo deseas, pronto.
Marilyn.