martes, 19 de mayo de 2015

Teius oculatus (lagartija verde de cuatro dedos) nativa de Uruguay.

Teius oculatus o lagartija verde uruguaya.


Ante cualquier forma de vida, la manera primaria de principiar a conocerla, es mediante la observación directa.

Es así que en Multiconceptos, comenzamos el día 31 de octubre de 2014, la observación del Teius oculatus.



Un poco de historia sobre el por qué de esta idea.


* Este pequeño animal se comercializa en Uruguay habitualmente. 

* Es ilegal su comercialización.

* No se controla la comercialización porque no se considera una especie en peligro, por el momento, ni tiene gran demanda. 

* Los que lo comercializan lo mantienen vivo por unas semanas, y si no los venden, mueren. Los desechan y traen nuevos.

* Los compradores a veces lo utilizan como elemento de una cadena alimenticia. No tienen interés en su mantenimiento en cautiverio.

* Otros compradores lo llevan como mascota. No reciben la orientación necesaria, y los pierden.



Ante los hechos, consideré que se debería leer y estudiar sobre este Teius.


Está claro que se debería leer. Hoy por hoy, encontramos todo en Google. Pero nadie ha escrito sobre cómo mantenerlos en cautiverio con éxito.

Así, a principios del 2014 estaba intentando conseguir materiales que me permitieran extractar una mini receta sobre sus cuidados indispensables. 
Compartirla sin intereses personales con los vendedores (siempre baqueanos recolectores), para que las lagartijas tuvieran una oportunidad de supervivencia.

En idioma español no encontré nada sobre ellos, salvo descripciones breves de su aspecto y sus costumbres, obtenidas a partir de su observación en el medio natural.

Traduciendo de otros idiomas, encontré muchos textos sobre otros Saurios, pero no sobre éste.

Descubrir más sobre ella, era comprender que lo que se sabía era mucho menos.

Ahí me quedé un poco perdida en mi intención inicial.



Posteriormente a la desilusión.


Posteriormente sólo llegaba esta lagartija, de a ratos, a mi mente.

Y mi pensamiento transitaba un laberinto sin salida. No había cómo saber sobre ella. 

Indudablemente, como con cualquier animal, se podría intentar su reproducción en cautiverio. Pero... ¿cuál es el dimorfismo sexual? Unos pocos entendidos me daban datos poco fiables.



Experimento empírico casero en el salón de ventas.


Se me ocurrió ampliar una foto en color de la lagartija y colocarla en el salón de ventas de acuario Multiconceptos. Al fin de cuentas hasta aquí llegan todas personas que gustan de los animales. Alguien podría aportar algo útil.

Y la foto llamó la atención. Lo que más obtuve fue la pregunta -¿Tienen para vender?

-No, en Multiconceptos no vendemos Teius oculatus.

Pero la pregunta daba para entrar en el tema, hacer nuevos contactos con posibles entendidos, recibir ideas, acumular consejos, etc. Todas cosas de utilidad.



Teius oculatus y el programa de las Escuelas.



Los niños que entraban aquí, se interesaron mucho más por el Teius en una foto, que por todos los peces que podían ver.

Entonces, como docente, me vino la imagen de las clases de observación de seres vivos, con un Carassius haciendo nada, en un pequeño recipiente con agua.

Siempre pensé "¡pobres chicos!, ¿qué pueden escribir?
El Carassius está allí atontado, haciendo aún menos de lo que hace habitualmente. 

Los niños necesitan de mucha orientación para quizás obtener un texto de cinco renglones sobre el animal en cuestión.

¿Y tener un Teius en la clase? Eso los motivaría. Encontrarían más para escribir.

¡No sería legal!

Para que fuera legal, se debería poder reproducir los Teius en cautiverio, con los permisos necesarios.

Tomé rápidamente la resolución de comenzar una observación e ir registrando. Al menos estaría dando un puntapié inicial al estudio de la lagartija verde de cuatro dedos.

Así, comencé a planificar un hábitat en el que luego se pudieran incluir los animales. 



El principio del hábitat.


Las lagartijas no trepan por los vidrios. Entonces sería de vidrio.

Buscamos un lugar relativamente tranquilo, en el salón.
Ubicamos allí una pecera de 50 cm de largo, 35 cm de alto y 25 cm de profundidad, que es la medida estándar en que vienen los recipientes de 40 litros de capacidad.

El tamaño del recipiente es pequeño, pero se realizó con miras a sustituirlo en fechas posteriores, dependiendo del avance del proyecto de observación.

Cubrimos la superficie del piso de la siguiente forma:

1/3 arena.

1/3 canto rodado.
1/3 arena con canto rodado.

Pusimos piedras planas perpendiculares al piso, que ofrecían reparo en 1/3 de la superficie (por la parte del fondo). Las piedras planas estaban barcando los 3 tipos de suelo.

Distribuimos troncos, raíces leñosas y piedras varias. 

Simulamos un lago mediante un plato semi sepultado, con agua limpia.

Contra la pared de vidrio trasera sembramos semillas de alpiste, maíz (que se alza más rápido) y moha.

Colocamos luz ultra violeta en la parte superior, de modo que no diera de pleno en todo el recinto, sino solamente en 2/3 de él.

Rociamos con agua limpia la parte de las semillas, que comenzaron a germinar al cabo de 3 días.

Prodigamos mayor humedad a un sector que a otros.


Y a esperar los animales... formular preguntas... ¿y formular hipótesis?

Ya te voy a contar cómo siguió este trabajo que se inició con entusiasmo, como todo lo que hacemos aquí, y como siempre, por amor a los animales.

Y que cada vez nos va entusiasmando más a todos los que nos hemos involucrado.

Pero será en otra entrega, muy pronto.

Te pido que si te gustó le des Google+ y/o compartas en las redes sociales que utilices.
Saber que algo te gusta o te interesa, me hace decidir sobre qué escribir en cada oportunidad.

Agradezco sinceramente que me acompañaras.
¡Que tengas un muy buen día!




Quedó, a nuestro entender, muy confortable y variado el espacio.
Nos sentimos conformes con lo obtenido,
igualmente, debería ser mejorado más adelante.
(Foto del 20 de octubre de 2014)



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domingo, 10 de mayo de 2015

Lebistes (Poecilia reticulata). Parte 7: selección de hembras.

En la Parte 6 te expliqué cómo elijo los machos reproductores, lo que tomo en cuenta.
Pero realmente, si pensamos que desde el principio tenemos a la hembra ya preñada del macho bueno que compramos, podemos ver que no es tan importante tener machos reproductores.
Puede ser que alguno supere a su padre y decidas utilizarlo. Eso lo verás.

Lo realmente importante es la elección de hembras reproductoras.




Elección de alevines hembra, para reproductoras.


Es importante separar hembras buenas de la primera camada que se obtuvo.

Para éso, te guías en primera instancia, por el tamaño y la fortaleza del cuerpo. 

Las hembras afinadas, es probable que no tengan un esqueleto fuerte, por éso se irán dejando de lado.
Se necesita una sólida formación de la columna vertebral para que las preñeces continuas no la doblen.

También separas las que prematuramente se notan con la panza hinchada. Esto va a querer decir que están llenas de óvulos. Solamente puede obedecer a un desarrollo precoz. El desarrollo sexual precoz detiene el crecimiento del animal.



Asegurar la línea iniciada.


Tienes el macho puro. 
Tienes a su hembra preñada y pronta para continuar pariendo cada veintiocho días.
Necesitas tener otras hembras de la misma línea, también preñadas por el macho principal, por si llegara a pasarle algo a él.
Para ésto, eliges las cuatro mejores, y ya con un par de meses de edad las pones con su padre. Procediendo de esta forma, si algo sucediera mal vas a tener hembras portadoras, en sus espermatóforos, de esperma del macho principal, aunque no estén maduras sexualmente. Es una forma de cubrir posibles fallos en la planificación de tu plantel.




Hembras bien alimentadas.


Luego de retirar a las hembras inconvenientes y de pasar algunas buenas con el macho, continúas criando las que sí van a ser más adelante, reproductoras principales.
Las crías separadas. Deberán ser entre 6 y 12, más no. Les brindas suficiente espacio de nado y buena cantidad de agua. Al menos una pecera de 60 litros para ellas solas.

Deben recibir alimentación de primera, luego te compensarán ampliamente. Elige escamas importadas, de dos marcas buenas diferentes, y das una comida al día de cada una. Además, debes intentar suministrar a diario alimento vivo. De lo que coma, dependerá en qué se va a convertir.

Recuerda la forma de la boca de los Lebistes: ellos solamente ingieren alimento que flote o nade. No andan como otros peces picando por el fondo. El alimento que está en el piso debe retirarse, ya que ellas no le darán uso.

Jamás suministres hígado de pollo o vacuno. Los peces nunca deben comer alimento procedente de animales que tienen homeostasis térmica, o sea, lo que en forma inadecuada llamamos sangre caliente.





Mantener vírgenes a las hembras.


Es importante mantener a las hembras vírgenes. Si se cruzan tempranamente no desciende -generalmente- la calidad de sus crías. Desciende la cantidad.

He visto hembras de buena genética que, al ser preñadas prematuramente, tienen menos de 10 crías en cada parición. Eso no es lo deseado.

Manteniéndolas vírgenes, ellas crecen mucho más que si, libradas a si mismas, fueran preñadas demasiado jóvenes.

Además, las preñeces prematuras no nos permiten ver el potencial real de crecimiento de cada hembra.

He visto que se recomienda mantener 6 meses las hembras vírgenes, para luego pasarlas con el macho. Si se esperan esos 6 meses, habrá un alto porcentaje de hembras que no queden fecundadas jamás.

Esperando hasta los 6 meses algunas crecerán, posiblemente, 3 o 4 milímetros más. Pero no espero.
A los 5 meses de edad las pongo con los machos y así todas quedan preñadas.


Destaco aquí que, de entre las hembras que no descarté por presunta fragilidad de la columna vertebral o por desarrollo sexual prematuro, elijo las de mejor coloración en la aleta caudal. Preferentemente elegir las que tienen coloración completa en la aleta, y no solamente un sector coloreado y el otro sin color.



Primera parición: última selección de hembras, algo que nunca se dice.


Una vez que las hembras paren, debemos aún realizar otra nueva selección.

Las hembras que han parido son grandes, pues así las elegimos.

Observaremos, con asombro, que unas paren 100 o hasta más alevines de 2 milímetros.

Otras paren entre 20 y 30 alevines, pero de mayor tamaño.

Nos debemos quedar con las últimas mencionadas.

Es un tema que no veo escrito por ningún lado: la diferencia en el tamaño de los alevines. ¿Será que los alevines de mis colegas son todos iguales? 

Lo cierto es que hay hembras que paren alevines cercanos a 1 cm o de 1 cm. ¡Espectaculares! No lo sé explicar ni conozco ningún fundamento científico. Pero estos alevines de gran tamaño crecen también más rápido y a mayores dimensiones que los pequeñitos.

Esa hembra que nos dio 120 alevines minúsculos, es ideal para la comercialización. Pero no son los animales que queremos seguir reproduciendo y seleccionando, nunca se van a convertir en esos animales que ganan premios en concursos, por ejemplo.

Dale un par de oportunidades de parir a cada hembra. Y sin pena, vende las que solamente producen alevines pequeños.

Preserva a la que da hijos de 1 centímetro. Así, manteniendo esta forma de hacer las cosas, vas a llegar a ejempares espectaculares. Después de todo, los que criamos peces (aunque los comercialicemos para costear nuestra afición), lo hacemos por el orgullo de obtener los mejores posibles.

Es más fácil seguir eligiendo reproductores fuertes, de entre los 30 hijos gigantes de una hembra, que de entre los 120 pequeños de otra.

Siguiendo los pasos que te enumeré, fácilmente podrás obtener ejempares hermosos. ¡Tú puedes hacerlo!

Deseo que te haya servido este texto.
Te recuerdo que el tema Lebistes principió en su Parte 1, y que tiene 6 publicaciones anteriores a ésta.

Hasta pronto.


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sábado, 9 de mayo de 2015

Poecilia reticulata, Parte 6. Los nuevos lebistes, su selección.

Lebistes, fáciles pero difíciles.

Sobre Lebistes o Guppy hemos publicado previamente:

Parte 1 - Un enfoque diferente hacia la calidad.

Parte 2 - Abordaje a la crianza según la finalidad.
Parte 3 - Cómo ubicar un plantel inicial.
Parte 4 - Acuario de cría.
Parte 5 - Y ahora... ¿cómo seguimos?




Los nuevos lebistes, su selección.




Lebistes rojos hoy, en acuario Multiconceptos,
salón de atención al público.


Si hemos seguido todo a la perfección, hasta aquí, tenemos al menos dos peceras con crías, de diferentes pariciones.

Y estamos comprendiendo que nuestros bellos animales desbordan nuestros litros de agua disponibles.

Solucionamos todo comprando más peceras y más grandes. 

De recién nacidos podían estar en una pecera de 60 litros (o 40 litros). Pero para dar desarrollo y crecimiento a los alevines, se necesita espacio. No se desarrollan bien si están apretados. 

Si podemos seguir agregando más peceras, no hace falta explicar nada.



¿Y si ya no podemos ocupar más espacio?


Entonces, debemos hacer separaciones. 

Los machos de cada tanda se separan en dos grupos:

a - un grupo de pocos machos (entre 2 y 5) que pueden llegar a ser reproductores futuros. 

b - el resto de los machos (de 20 a 40), que se harán crecer para regalo, o mejor para venta.

El primer grupo (a) puede criarse en una pecera de 60 litros. Se desarrollarán bien con todo ese espacio. Y en todo ese espacio, se les podrá ofrecer con poco movimiento de agua, bastante oxígeno. 
El acuario estará más limpio. 
Les podemos suministrar mejor alimento, incluyendo continuar con nauplios de artemia salina, que hasta de adultos la consumen bien. Después de todo, siempre la estamos preparando para las nuevas crías, por lo que estará disponible.

El segundo grupo (b) lo criamos todo junto, intentando bajar el costo. De ser necesario, llegado el momento adecuado, también se podría juntar con el grupo de machos "b" de la segunda parición de la hembra. Los machos "a" de cada parición se crían por separado.

Con las hembras hacemos lo mismo, salvo que guardamos una mayor cantidad de reproductoras. Ideal serían de 7 a 12 hembras por tanda. Y no juntamos la primera tanda con la segunda tanda, ya que debemos estar seguros de sus edades, para lo cual llevaremos riguroso control de sus fechas de nacimiento.



Elección de futuros reproductores.
Tres hermosos ejemplares, pero...
Los dos machos de la derecha tienen fuertes pedúnculos caudales.
El de la izquierda, es más débil y frágil de esqueleto,
y también es menor su pedúnculo caudal.


Criterio para elegir tempranamente a los reproductores.


Los lebistes, a pesar de su buena genética, van a tener la característica de desarrollarse a ritmo diferente unos de otros. 
Es aquí cuando debemos reconocer los mejores prospectos, de entre toda la tanda.



Muy importante: elegir los mejores machos.


Cuando la aleta dorsal del  macho está desarrollada y cae hacia uno de los lados del cuerpo, significa que ese animal está en el punto máximo de su crecimiento. Su tamaño ya no aumentará.

Cuando observamos el grupo de machos juveniles llegando a 1 cm de largo de cuerpo, veremos que unos ya comienzan a colorear. A esos debemos apartarlos, para criarlos para la venta.

Veremos que otros comienzan a desarrollar tempranamente la aleta caudal. A ésos también los vamos apartartando.

Nos vamos quedando con los que están retrasados en coloración y atributos. Estos que vamos guardando tienen el mismo o casi el mismo tamaño de cuerpo que los que separamos, pero no presentan signos de maduración sexual de tipo alguno.
Ya que finalmente éstos, serán mejor que los de desarrollo precoz.
Generalmente, éstos que se van a convertir en los mejores machos, muestran un cuerpo robusto. Es común que el cuerpo tenga pocas formas. Incluso, podría ser que el tamaño de su cuerpo difiriera en más o en menos, con el tamaño de los que van mostrando colores o extensión de aletas.
Si alguno de los que conservamos, se mantuviera sin que su cuerpo creciera, también lo descartaríamos. Aunque ésto sucede muy rara vez.


Cuando finalmente nos estemos quedando únicamente con 10 o 12 machos, los más atrasados, comenzaremos a fijarnos en otros aspectos.
Todo su cuerpo debe ser ancho, mostrar fortaleza en él.
Otro ítem no menos importante, es que el pedúnculo caudal sea también ancho. De nada nos sirve obtener ejemplares de colas espectaculares, si esas colas resultan demasiado pesadas para ellos y le arquean el cuerpo.

Esos 10 o 12 retrasados en color y aletas, seguirán creciendo y superarán bastante en cuerpo, a los que separamos, a los prematuros.

Una vez que tenemos los animales de excelentes cuerpos, entonces sí, nos quedaremos a esperar cuál  o cuáles de ellos tendrán los mejores colores y las mejores aletas.

¡Y vaya que nos maravillaremos con lo que, finalmente, obtendremos!



Solamente agregar unos pocos puntos:


* Recuerda que los nauplios de artemia salina mueren a los 3 o 5 días de nacer, de inanición. Pero si los alimentas con agua verde, pueden continuar su desarrollo hasta llegar, a veces, a 4 o 5 mm, con lo que puedes aprovechar los que sobran para alimentar a Lebistes de más edad.


* Debes prestar atención en sus primeros días de vida, cuando los alimentas con polen de abeja. El polen debe mantenerse congelado y descongelar por partes. Natural de los apiarios, puro, como lo obtenemos en Uruguay, es un producto excelente pero altamente perecedero.

* Si al colorear tus machos grandes reservados, alguno presenta falta de color en parte de la aleta caudal, debe ser descartado como reproductor, o fijaremos esa ausencia en toda la descendencia.

Y aquí termino por hoy.
Queda mucho pendiente, será para otra oportunidad, seguramente pronto.

Gracias por acompañarme.

Hasta pronto.


Y si tu gustó y deseas que le dé pronto continuidad al tema, recuerda dar Google+ y/o compartir en una red social.




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miércoles, 22 de abril de 2015

Lebistes (Poecilia reticulata). Como ubicar un plantel inicial. Parte 3.

Retornando al principio.


En la Parte 1 de lebistes, te mencioné que los que gustan a los noveles aficionados son las libreas más comunes para nosotros. O sea, los llamados africanos, de cuerpo oscuro (azul o negro) y aleta caudal anaranjada o roja (puede tener líneas u otras marcas en negro). Y los llamados factor cobra a los que le dicen graciosamente Peñarol (cuerpo y aleta caudal en amarillo y negro, con dibujos que se asimilan a la piel de las cobras).
Me detengo en esta aclaración. 
Las libreas no están en google por esos nombres. Entonces, varios clientes-amigos me han preguntado al respecto, por otros medios.

En la Parte 2 te suministro algunos tips para reproducirlos en peceras comunitarias, perdiendo la mínima cantidad de alevines.



Criar lebistes es una tarea muy difícil.

Como repito siempre, cualquiera obtiene alevines de lebistes y los lleva a edad adulta. 
Pero no cualquiera obtiene alevines que se conviertan en buenos lebistes adultos. Esto último es extremadamente difícil.

Para criar buenos lebistes lo primero es elegir bien en qué variedad deseas trabajar. Luego, no te tientes de agregar otras variedades a tu pecera. ¡Sé fuerte! No deben importarte otras hermosas libreas que encuentres por allí.

Debes escoger cuál será el que persigas y dedicarte únicamente a él. Tu fidelidad será ampliamente compensada en algunas pocas generaciones. 

A ese lebistes elegido lo puedes criar en la pecera comunitaria, siguiendo algunas de las cosas que ya te expliqué en la Parte 2. Pero lo ideal es dedicar una pecera únicamente para él.



Lebistes de buena crianza pero sin selección.
Cruzas de P.reticulata con P.wingei,
en el salón de ventas de Multiconceptos, año 2014.



Inicio de una crianza responsable.

Si elegiste la variedad deseada, necesitas una pecera de 60 litros. Una de 40 litros podría ser igualmente buena, de principio.

Luego sueltas en ella tus lebistes. 

Es necesario que hayan, por ejemplo, cinco hembras para dos machos.
No insistas, si son lebistes buenos no te venderán esta proporción en ningún acuario. Tampoco te venderán hembras solas. Para tener cinco hembras debes comprar cinco casales, luego pasar a otra pecera tres de esos machos (o revenderlos o regalarlos), y dejar únicamente dos machos en tu pecera de cría.

¡Y ya tienes lo que se denomina plantel! Con él puedes dar inicio a la gran aventura que significa la crianza de buenos lebistes de selección. 



El plantel en su acuario.

El PH.

Lo ideal: un ph entre 6.5 y 7.5, o sea, en torno a neutro (ph 7). 
En Montevideo, el agua del grifo sale alrededor de 7.3 promedialmente, agregándole neutralizador de cloro resulta óptima. 
Este dato es contínuo en los últimos años, ya que por precaución, en Multiconceptos la medimos casi a diario, o sea, cada vez que la utilizamos, sea para lo que sea, y llevamos controles de estas mediciones.


La temperatura.

Temperatura: de 24º a 26º, en lo óptimo. 


El GH.

Conductividad: los fortalece el agua con conductividad, aunque no es imprescindible. 
Cuando un pez se vende tiene el GH propio del agua que viene por las tuberías.
Todos los comerciantes los entregamos así. Vendemos peces acostumbrados a esa agua, por temor a que puedan enfermar luego en su nuevo hogar.

Esto no significa que hayan sido criados en el agua con el gh que sale del grifo. 

El agua del grifo en Montevideo es blanda, llegando a veces a un GH de 5.8. El agua blanda no gusta a los lebistes. Se necesitaría un agua ideal, con un GH entre 14 y 17.



Explicando en forma fácil y cotidiana el tema del GH y la conductividad.

Los jabones y detergentes que usamos aquí, están preparados para el gh de nuestra agua.

Nos puede suceder que vamos de camping y usamos el mismo jabón para lavar un tacho en un arroyo. ¿Qué sucede? Enjabonamos algo y luego nos cuesta mucho enjuagarlo... ¿les ha pasado? Bueno, éso es porque el agua el blanda, o sea, con un GH muy bajo.

Veamos el caso contrario: Estamos en la playa, en el Este, y queremos lavar la mano de un niño, con jabón. Pasamos y pasamos jabón, pero la mano parece no estar enjabonada... ¿lo han experimentado? es porque el agua de mar es dura, con alta conductividad, con GH en 40 o más.



Mi experiencia personal con el GH.


Por necesidades laborales familiares viví, unos años, en la ciudad de San Ramón (Dpto. de Canelones). 
Me ponía rabiosa tratando de desengrasar los utensillos de cocina y gastaba mucho detergente. Era difícil.
En cambio, mis mollinesias y mis lebistes eran espectaculares.
Mis hijos eran pequeños, cambiaba pañales.

Pero a esa edad yo era pura energía.
Igualmente, continuaba afanosa mi trabajo acuarístico con dos grandes baterías de peceras.

Ni que hablar que al llegar a Montevideo fueron los peces lo primero que instalé. Se veían bien.

Luego, perdí gradualmente varias líneas de esos animales a los que había llegado con esfuerzo. ¡Qué desánimo!

Tenía claro que era debido al cambio de GH del agua. Y al tema yo aún no lo manejaba.

Era obvio que aquella agua dura era la que me permitía criar esos peces grandes y espectaculares. Pero no visualizaba bien el camino para arreglar el tema. 
O tal vez no tenía el tiempo necesario, con dos niños, para investigarlo. 
No había internet. 
Los hijos pequeños siempre son demandantes. Seguro que ustedes que han sido padres, me comprenden.



Nunca darse por vencido.

Como dije, retomé la tarea inmediatamente de haber llegado. En algunos casos desde cero. 
Perdiendo muchas veces. 
Mis reproductores habían muerto a poco de llegar. Y sus hijos criados para reproductores no progresaban según lo esperado. 
Finalmente perdí a la mayoría de ellos. 
Me costó lágrimas, fueron años de esfuerzo y, sobre todo, cariño hacia esa belleza de la que me sentía en parte hacedora.

Con el tiempo, reconstruí las líneas que pude. Y a algunas con éxito, a pesar de no acomodar el GH en forma adecuada. A otras de ellas, aún hoy las sigo procurando.

Lo importante es no darse nunca por vencido.

La derrota no existe. Existe la experiencia adquirida. Cuando algo falla, nos deja una enseñanza que podemos utilizar y, además, podemos transmitir a otros.



La conductividad y los ovovivíparos.


Hay teorías que afirman que los ovovivíparos (como Platys, Lebistes, Mollinesias y Espadas) en una etapa de su evolución fueron peces de agua salada.
De ahí que acepten agua ligeramente salada para mantenerse.
Y de ahí, también, que los mejore el agua dura, el agua con conductividad.



Como subir el GH fácilmente en el hogar, sin aparatos ni mediciones.


Lo he experimentado varias veces de la siguiente manera: Junto a la pecera de 60 litros en la que coloqué el que será mi plantel, pongo un recipiente con una cucharada sopera de sal marina.
Por favor, no uses sal industrial que es la que se vende normalmente en los acuarios. Por éso es tan barata. Usa sal marina sin aditivos, cristalizada. Yo la adquiero en una casa de alimentos naturistas.
Cada día (o cada cinco o seis horas), agregas un poco de la sal del recipiente. De modo que en menos de una semana esté toda allí adentro, en tu agua. 

Cuando sifoneas, si retiras una quinta parte del agua, disuelves el equivalente en sal, en el recipiente en el que tienes el agua de reposición, y así los mantienes siempre.

Solamente los sacas de esta agua medio salada, cuando separas animales para la venta. 
Y les bajas el contenido de sal en forma gradual, semanal, porque los lebistes son ampliamente tolerantes a variaciones de todo tipo, pero nunca toleran variaciones bruscas.

Un pez que se lleva al mercado comercial, debe estar siempre apto para la vida que le suministra el aficionado común. Debes aclimatarlo antes. Es una cuestión de conciencia. Caso contrario, estarán condenados a muerte, y éso no es lo que deseamos los criadores que amamos lo que hacemos, verdad?



Sin subir el gh del agua.


He obtenido hermosos ejemplares sin necesidad de subir el GH del agua. No es nada estrictamente necesario. Simplemente es una ayuda ante determinados casos.
La mayoría de los lebistes en venta en Multiconceptos, siempre nacieron y crecieron con el gh del agua de las cañerías.

Este tema es por demás importante. 

Hay mucho más para contar y deseo hacerlo.
Pero ya me excedí de los caracteres que se necesitan para el indexado, y aún no coloqué las fotos.

Te espero para seguir en la Parte 4 y luego en la Parte 5, que son la continuación más inmediata.

Si te interesa el tema, por favor, compártelo y/o dale Google+. Parece una tontería, pero es por lo que me guío para decidir sobre qué escribir cada vez.

Gracias por darme tu tiempo. Por compartir conmigo este momento.
Nos reencontramos en breve.


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martes, 21 de abril de 2015

Hexamita y Discus, evolución del estudio de esta enfermedad. Parte 3.

Hexamita y enfermedad del agujero en la cabeza: no siempre fueron lo mismo.


Históricamente fueron enfermedades diferentes. Así te lo planteamos en:

Hexamita y Discus. Parte 1.

Hexamita y Discus. Parte 2.

En términos rigurosamente referidos a estudios científicos, la Hexamita no aparece como una enfermedad. La enfermedad es Infecciones por flagelados intestinales. Uno de esos flagelados es la Hexamita sp. 

Frecuentemente escuchamos la palabra Hexamitiasis referida a peces. La Hexamitiasis existe referida a aves, ya que el estudio de la mucosa intestinal da como resultado la presencia de Hexamita columbae, causante de la dolencia y la posterior muerte.

Referido a peces, apenas podemos leer que, los que mueren por la enfermedad de los agujeros en la cabeza, tienen en su mucosa intestinal Hexamita sp
Y ese "sp" quiere decir que son flagelos de la familia Hexamitidae, género Hexamita, y especies varias. En sí, hay al menos seis especies de Hexamita, una es la H.columbae que mencionamos arriba.




Disco de 45 días, variedad RED ROSE, criada por nosotros
en Acuario MULTICONCEPTOS, en el Centro de Montevideo. 
Infecciones por flagelados intestinales.

Este debe ser el nombre de la enfermedad de los agujeros en la cabeza, aunque nos resulte largo. (O no, ya veremos por qué).

Siempre están presentes especies del género Hexamita

Junto a ellas y en igual cantidad, está Spironucleus sp. De este último existen también varias especies que suelen estar presentes.
El Spironucleus también es de la familia Hexamitidae, pero de un género diferente a la Hexamita sp. O sea, es del género Spironucleus.

También se encuentran en la mucosa de los Discus muertos, en menores cantidades: Cryptobia sp., Protoopalina sp y Trichomonas sp.

Los cinco géneros mencionados tienen la misma sintomatología. 
Y de todos hay varias especies. Entonces, ya desde aquí, llamar a la enfermedad "Hexamitiasis" puede ser una generalización muy pesada.



Síntomas visibles.


Entre los animales que al morir tienen esos flagelos en los intestinos, se vieron los mismos síntomas previos. A veces uno de ellos solamente, a veces dos o tres combinados, veces todos:

1 - Materia fecal viscosa.

2 - Apatía.

3 - Falta de apetito.

4 - Adelgazamiento.

Llegado a ver cualquiera de estos síntomas, debemos medicar rápidamente con cualquier fórmula comercial de buena calidad, que contenga Metronidazol
Proceder rápido.
Detener con tiempo el proceso.

Y por supuesto, alimentar como mencionamos en la Parte 2.




¿Por qué ante un flagelado suministramos antibióticos?


Los flagelados están siempre en el aparato digestivo de los Discus.
Cuando los animales se estresan, comen menos y los flagelados se reproducen más. 

En las heridas que causan en las mucosas, se prenden bacterias. Finalmente son estas bacterias las que causan la muerte del pez.



Disco adulto Red turquesa brillo,
criado en Acuario Multiconceptos.

La calidad del agua y la enfermedad de los agujeros en la cabeza.


Sera, en su manual Peces de acuario sanos (68p., Heinsberg-Germany-2012) sostiene que los flagelos intestinales no son la única causa de la enfermedad de los agujeros en la cabeza. 

Dice que hay otras causas para el mismo cuadro sintomático.

Pone, como causante, la calidad del agua. 
Un ph excesivamente bajo (3.5 o menos), causa la muerte por lo que hoy escuchamos llamar "Hexamita". 

Y la enfermedad se da sin los agentes patógenos que mencionamos al principio.

Sin duda, la empresa mencionada tiene excelentes laboratorios y técnicos, que buscan en forma constante respuestas a todos los problemas de la acuicultura. ¿Por qué no confiar en los resultados de sus estudios?

Agregan que también es causada por la ausencia de minerales en el agua. Sin que haya presencia de flagelados.

Aquí, la cura sería:

* Control de ph.

* Cambios parciales de agua.

* No usar agua de ósmosis ni adquirir animales que fueron criados en ella (y a esto lo venimos repitiendo desde hace tiempo).



La alimentación y la enfermedad de los agujeros en la cabeza.


También en el laboratorio de Sera, encontraron que la alimentación deficitaria causa la sintomatología primero, y la muerte posteriormente.

Ante este caso estaríamos curando con alimento vitaminizados. 
Y previniendo, con alimentos de primera calidad, variadas marcas reconocidas internacionalmente, y complemento con gusanos, larvas, etc., vivos, de sangre fría.



Muy personalmente, llego a conclusiones.


Ahora entiendo por qué los tratamientos habituales, en algunas oportunidades, no curan la enfermedad de los agujeros en la cabeza.

Y ahora que hice un balance de todas estas ideas, me pregunto: ¿por qué la llaman Hexamitiasis?


Este tema continuará...

Te agradezco que me hayas leído. Si te resultó interesante, por favor, comparte aquí o en la red social que utilices. Gracias desde ya.

Nos reencontraremos pronto.


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